Siempre ha rondado una pregunta que casi todo sitio dedicado a GNU/Linux se ha preguntado alguna vez: ¿existen demasiadas distribuciones de GNU/Linux? Esa pregunta, dependiendo del sitio se responde si o no dependiendo de los posibles problemas por la creciente fragmentación de distribuciones y problemas de integración y estandarizacion, o no viéndolo del punto de vista de la libertad del software libre de ramificar (fork) cualquier proyecto en cualquier momento por cualquier razón (valida o no).

A mi opinión si existen demasiadas distribuciones de GNU/Linux ahí afuera y si puede ser a la larga un problema de estandarizacion a la hora de liberar grandes productos comerciales (que distro, que versión de paquetes, que tipo de paquetes, que licencias, que repositorios) y la duplicidad de esfuerzos (o Wayland vs Mir). Pero al mismo tiempo, tampoco es un “problema” grave.

Por definicion esto no es necesariamente malo o no es necesariamente culpa de los creadores de tanto fork de Ubuntu que apenas cambia algunas cosas y ya exigen diferenciarse de la versión fuente, no. Este es un problema de concepto:

Definiendo que partes componen a una distribución de Linux, deshuesando todos los conceptos y dejándolo al resumen mas simple, sus componentes son:

  • Un núcleo Linux, junto con herramientas básicas, suele venir acompañado de un servidor gráfico, un entorno de escritorio, sistema de audio y de red incluido, aunque no siempre.
  • Un gestor de paquetes (apt, aptitude, yum, zypper, rpm, emerge, pacman, etc), junto con su formato de paquetes (deb, RRM, pkg.tar.gz, o paquetes en código fuente (.tar.gz casi siempre).
  • Una selección de software, que incluye software necesario para la distribución: gestor de paquetes, instalador, etc.
  • Documentación. Una wiki, un foro, algún canal de consultas en donde los usuarios puedan encontrar información referente a posibles problemas que puedan encontrar en su instalación, así como guías de como aplicar cierto software para que la distro cumpla una funcionalidad.
  • Repositorios. Sus propios repositorios con sus propios parches y sus propias versiones útiles para la distribución en si. Toda distro sigue una filosofía y todo software dentro de la distro debería seguir esa misma filosofía.

 

 

 

Esto, es lo mas resumido y fundamental que puedo sacar para que un grupo de software en conjunto pueda ser llamado distribución de GNU/Linux. Ahora, muchas distros y subdistros cumplen estos puntos, sin embargo la mayoría no los cumple.

Es aquí donde hago una distinción personal:

Distribución. Proyecto de software libre que genera un sistema operativo, tomando partes de varios otros proyectos para crear un sistema operativo, puede estar basado en otras distribuciones o no, pero siempre mantendrá cierto nivel de autonomía y autosuficiencia en su mantenimiento.

Fork. Subdistro basada en una distribución, tiene cambios suficientes para diferenciarse de la distribución original, pero no los suficientes como para mantenerse por si sola, puede ser visto como una copia de la distro original con algunos pequeños cambios.

Creo que con esta definición se logra diferenciar uno del otro sin atentar con la “dignidad” de varios pequeños proyectos o forks.

Y cual es la parte mala de esto?

El hecho de que varios Forks han sido creados por una razón bastante cuestionable e incluso a veces por el simple hecho de “porque quiero y porque puedo”. La fragmentación sin responsabilidad se convierte en caos.

Desinformación. El bajo nivel de documentación o de cuidado en los detalles de muchos de estos forks le da mala fama a GNU/Linux. Hay forks que ni siquiera tienen un mailing list a donde mandar las dudas y simplemente redirigen todo a la distro original, no haciendo ningún trabajo al respecto.

Seguridad. Muchos Forks toman desiciones arbitrarias sobre las actualizaciones de seguridad de sus paquetes, tenemos a Manjaro que por ninguna razon tecnica mantiene las actualizaciones de seguridad una semana en testing.

Caos. Al final si todos hacen lo que quieren entonces todo se vuelve un caos, un movimiento sin rumbo ni orden. Las libertades de las licencias libres protegen a los programadores de hacer una bifurcación de un proyecto por cualquier razón, pero el hecho de que puedan no deberia significar de que deban.

 

 

En si con este post no pienso cambiar la forma de pensar de nadie. Toco el tema de la enorme cantidad de trabajo innecesario que se da en el mundo de Linux, la ridicula cantidad de “versiones” de GNU/Linux que DistroWatch toma como existentes (+500). Creo que el mundo de las distros estaría mejor con menos forks y distribuciones mejor organizadas.